Expediente n.º 01 · Sujeto bajo vigilancia

¿QUIÉN
SOY?

En casa preferían un médico o un abogado, pero en la ecografía salía un periodista. Supongo que el capítulo más trascendental de mi vida fue en el que aprendí a escribir. Aquello marcó el resto.

Cuando calzaba nueve años ya golpeaba torpemente las teclas de una vieja Olivetti que mi padre conservaba en su despacho y que daría algún órgano interno por recuperar, pues se extravió en algún rincón del mundo. Con ella emulaba las historias de Tintín o de Los cinco e imaginaba mis primeras aventuras. Tuve suerte: fui un niño feliz.

A los veintidós acabé la carrera de Periodismo en IE University. Trabajé en distintos medios del Grupo PRISA, principalmente en la Cadena SER. Cuando era jefe de informativos, decidí abandonar. Los corsés de las injerencias políticas y las servidumbres de la profesión no eran para un idealista como yo.

Seguí dedicándome a escribir para empresas de publicidad, de marketing, para partidos políticos: fui portavoz de PACMA y su candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía y a la Alcaldía de Málaga. Fui lo que quise. Y lo sigo siendo hoy: alternando el oficio de contar historias con la docencia de la lengua y la literatura. Acabo de cerrar el Máster en Escritura Creativa de la UNIR con el premio extraordinario de mi promoción, y este otoño mi primera novela, El galgo del Guadalquivir, pasa por la mentoría de la Cátedra Vargas Llosa.

Aquí escribo sin ataduras ni complejos y con la misma torpeza que aquel niño de nueve años que aporreaba las ruidosas teclas de aquella vieja y perdida Olivetti.

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